¿Qué suele fallar en las luces traseras?
Cuando la luz trasera se apaga, lo primero que revisamos es el fusible. Según el modelo, lo encontrarás en el compartimento del motor, bajo la tapa de la batería o en el panel eléctrico del salpicadero. Fusible fundido: se sustituye por otro de la misma intensidad. Si está bien, pasamos a la lámpara.
Paso 1: inspección visual
Extrae la lámpara con la herramienta adecuada, un destornillador de cabeza Phillips o una pinza de extracción. Observa el filamento. Si está roto o la bombilla presenta una zona quemada, ya tienes al culpable. A veces el problema no está en la bombilla, sino en la base de conexión. Busca corrosión, residuos de aceite o restos de polvo.
Paso 2: comprobar el relé y el interruptor
En la mayoría de coches modernos, el encendido de las luces traseras pasa por un relé. La lámpara está en buen estado y el fusible también, pero la luz no enciende. Sospecha del relé. Para comprobarlo, intercambiamos el relé de las luces traseras por otro del mismo tipo que controle las delanteras. Si la trasera se enciende, el original está fallando. Simple, pero efectivo.
Paso 3: revisar el cableado
El cable que lleva corriente a la luz trasera puede sufrir cortocircuitos o desconexiones. Con un multímetro en modo continuidad comprobamos que la señal llega al terminal de la lámpara. Si el cable está dañado, lo cambiamos por otro de la misma sección y calibre. Después aseguramos la unión con un crimpador y una funda termorretráctil. No vale cinta aislante suelta.
Paso 4: comprobar la base y el contacto
En las luces con base de tipo «D», el contacto puede aflojarse con los años. Desmontamos la base, limpiamos el contacto con alcohol isopropílico y un cepillo de cerdas suaves, y volvemos a montar. Si sigue sin funcionar, la base puede estar oxidada. Entonces toca cambiarla.
Paso 5: pruebas finales
Con la bombilla, el fusible o el relé sustituidos, y el cableado reparado, volvemos a montar el conjunto. Encendemos el coche y activamos las luces traseras. Si se enciende, el trabajo está terminado. Si no, hay que revisar la señal del sistema de control de luces. Eso suele requerir diagnóstico con escáner.
Consejos de mantenimiento
- Revisa el estado de las bombillas cada 10.000 km o cuando notes pérdida de brillo.
- Limpia la base con alcohol isopropílico cada mes. La suciedad genera contactos intermitentes.
- Inspecciona el cableado cuando cambies la carrocería o hagas trabajos de pintura.
- Mantén el fusible en buen estado. Un fusible que se funde a menudo esconde un problema eléctrico más grave.
Cuando conviene acudir al taller
Si tras estos pasos la luz sigue apagada, el fallo puede estar en la centralita o en un circuito más complejo. Eso no se resuelve sin equipo de diagnóstico. Lo recomendable es llevar el vehículo a un taller con escáner compatible con la marca y el modelo.
Para terminar
Reparar una luz trasera es posible en casa si tienes paciencia. Siguiendo estos pasos puedes ahorrar tiempo y dinero. Cuando el fallo se resiste, un profesional con experiencia en tu modelo lo resuelve mucho antes.