Guía completa

Trabaja en silencio hasta que deja de hacerlo

El diferencial es de esos componentes que pasan completamente desapercibidos mientras funcionan bien. Su tarea es repartir el par motor entre las ruedas de un mismo eje permitiendo que giren a velocidades distintas en una curva — la rueda de fuera recorre más distancia que la de dentro, y el diferencial hace posible que ambas giren libremente sin forzar la transmisión. Existen tres ubicaciones según la configuración del coche: delantero, el más habitual en tracción delantera; trasero, en tracción trasera o como apoyo en algunos 4x4; y central, exclusivo de sistemas de tracción total, encargado de repartir el par entre ambos ejes.

El mantenimiento que casi nadie hace

En diferenciales simples, sin 4x4, buena parte de los fabricantes lo etiquetan como “aceite de por vida”. La realidad práctica es otra: pasados los 150.000 km, ese aceite ya ha perdido buena parte de sus propiedades. Un cambio preventivo entre 100.000 y 150.000 km es una decisión sensata que casi nadie pide porque nadie se lo recuerda.

Donde el cambio deja de ser opcional es en los sistemas de tracción total con parte electrónica.

Haldex: la tracción trasera bajo demanda

Modelos como el VW Golf 4Motion, el Tiguan, el Passat 4Motion, el Audi A3 o Q3 quattro más recientes, el Seat Ateca 4Drive o el Skoda Kodiaq 4x4 montan un sistema Haldex: tracción principalmente delantera que activa la trasera mediante un embrague electrónico en cuanto detecta deslizamiento. Ese embrague trabaja con un aceite específico, y VW marca su cambio cada 60.000 km. Si tu coche supera los 100.000 km sin haberlo tocado nunca, conviene no dejarlo pasar — la bomba interna puede dañarse, y su reparación va de 700 a 1.500 €, muy por encima de un cambio preventivo que cuesta entre 100 y 220 €.

Torsen: mecánico y más resistente

Los Audi A4, A6 y A8 quattro fabricados entre 2000 y 2015 llevan Torsen, un diferencial central mecánico de tracción permanente, sin componente electrónico. Es más simple y más resistente que el Haldex, con un intervalo de cambio de aceite más largo, cada 100.000 km.

Señales a las que prestar atención

Un zumbido que aumenta con la velocidad suele apuntar a rodamientos desgastados. Una vibración a velocidad media en un 4x4 puede venir del sistema central. Aceite en el suelo indica un retén con fuga que conviene reparar antes de que la falta de lubricación provoque un daño interno más caro. Y un aviso de tracción en el cuadro señala un error detectado por los sensores del sistema o su control electrónico.